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lunes, 6 de mayo de 2013

Tren de la Fresa 2013

El Tren de la Fresa 2013 vuelve a unir Madrid y Aranjuez

·         El 11 de mayo comienza la temporada de este ferrocarril histórico-turístico que cumple 29 años
·         Un viaje en coches de madera con visitas al Palacio Real y el Museo de Falúas, degustación de fresón y descuentos en el Museo Taurino

30-abril-2013.- El próximo 11 de mayo comienza la temporada 2013 del Tren de la Fresa, un ferrocarril histórico-turístico que cumple 29 años de existencia y que se ha convertido en un clásico del ocio y la cultura madrileños. En la presente campaña -con una primera fase que se extenderá hasta el 30 de junio, y una segunda, que tendrá lugar entre el 7 de septiembre y el 27 de octubre- se han programado 31 viajes. Estos se realizarán, como ya es tradicional, los sábados y domingos, incluyendo una visita guiada al Palacio Real, realizada por guías oficiales de turismo de la Comunidad de Madrid y una visita libre al Museo de Falúas, así como descuentos en el Museo Taurino y diversas actividades de ocio.

Su puesta en marcha es una iniciativa conjunta del Museo del Ferrocarril-Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Aranjuez y Patrimonio Nacional. Además, en esta edición se cuenta nuevamente con el apoyo extraordinario de Renfe, que ha facilitado los recursos necesarios para poner en circulación este ferrocarril histórico y ha colaborado con la puesta a punto de una locomotora diésel, en sustitución de la tradicional locomotora de vapor, que debido a causas logísticas no podrá circular esta temporada.

La composición del Tren de la Fresa la completan un furgón y un vagón de los años 60 y cuatro coches de madera denominados “Costa”, construidos entre 1914 y 1930, que cubrían los servicios de cercanías de la compañía MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante).

Lo que hoy es un interesante recorrido turístico, cultural y de ocio, en su día supuso todo un reto que nacía con la intención de dar salida al Mediterráneo a la capital de España. El primer tramo de este ambicioso proyecto, la línea Madrid-Aranjuez, se inauguró el 9 de febrero de 1851 en medio de una gran expectación y bajo la presidencia de la reina Isabel II. El artífice fue el marqués de Salamanca, quien pensó unir la capital con el palacio donde pasaba sus épocas de descanso la Familia Real. Este punto de encuentro de la aristocracia era una buena elección para hacer una demostración práctica que convenciera a la Reina y a su entorno de las ventajas del ferrocarril.

Un ejemplo de turismo cultural
El Tren de la Fresa sigue fiel a su cita anual desde que en 1984 se promoviera la idea de rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de la Comunidad de Madrid y el segundo de la Península. Hoy el recorrido se ha transformado en un atractivo viaje en tren al que se suman la riqueza arquitectónica, artística, paisajística, cultural y gastronómica del Real Sitio de Aranjuez, una ciudad que conserva todo el sabor y esplendor de su regia historia. Durante todo este tiempo, los históricos coches de madera del Tren de la Fresa han transportado a miles de viajeros ofreciendo una experiencia única que aúna ocio y cultura.

En la Exposición Universal de Shanghái 2010 el Tren de la Fresa fue elegido para estar presente en el stand de ICOM (Consejo Internacional de Museos), donde se mostraba la realidad de los museos en los cinco continentes, como ejemplo de contribución de un museo a la revitalización y el dinamismo económico a través de un producto de turismo cultural.



INFORMACIÓN
DÍAS DE CIRCULACIÓN DEL TREN
Mayo: 11, 12, 18, 19, 25 y 26
Junio: 1, 2, 8, 9, 15, 16, 22, 23, 29 y 30
Septiembre: 7, 8, 14, 15, 21, 22, 28 y29
Octubre: 5, 6, 12, 13, 19, 20 y 27

HORARIOS
Ida
Salida del Museo del Ferrocarril                                     10.00 h
Llegada a la Estación de Aranjuez                                11.00 h
Regreso
Salida de la Estación de Aranjuez                                 18.00 h
Llegada al Museo del Ferrocarril                                    19.00 h

(Museo del Ferrocarril: Paseo de las Delicias, 61 – 28045 Madrid)

PRECIOS*

Adultos                                    29,00 €
Niños (de 4 a 12 años)              21,00 €
*Los menores de 4 años (sin cumplir) viajan gratis si no ocupan asiento.

ESTOS PRECIOS INCLUYEN:
- Viaje de ida y vuelta.
- Degustación de fresón ofrecido por azafatas vestidas de época.
- Traslados de la Estación a la zona monumental en autocar climatizado.
- Visitas al Palacio Real (guiada) y Museo de Falúas (libre)
- Descuento del 50% en el Museo Taurino.

(Durante su estancia en Aranjuez, los viajeros del Tren de la Fresa disfrutarán de promociones y descuentos en actividades culturales y de ocio, y en servicios turísticos de la localidad)

COMPRA DE BILLETES
Los billetes pueden adquirirse con antelación en:
Estaciones de ferrocarril que dispongan de venta anticipada.
Agencias de viajes.
Renfe: 902 320 320

INFORMACIÓN:
T.: 902 228 822


Prensa: Luis Legido -  T: 91 506 84 78 / 647 392806 - comunicacionmuseo@ffe.es




lunes, 14 de enero de 2013

El AVE sobrevuela la crisis

Madrid y París ya están comunicadas por líneas de alta velocidad. El hito llega acompañado de las críticas de los expertos y la complacencia de los políticos.                                    

 Cómo viajar de 12.000 millones a cero

Un día después de inaugurado el tramo de alta velocidad entre Barcelona y Figueres, los maquinistas Manuel Niño y José Luis Herguido tomaron el AVE desde Madrid para hacer un reconocimiento de vía. Ambos tienen más de 50 años, pero están en forma: no tienen alto el colesterol ni la tensión, factores que les inhabilitarían para conducir. Eran testigos de un momento histórico: viajaban en el primer tren de pasajeros que cruzaría la frontera en un ancho de vía europeo, poniendo fin a un aislamiento ferroviario que duraba desde 1844. Ese primer tren que partía de Madrid el pasado 9 de enero permitía enlazar con París. Madrid, Barcelona y París en ancho europeo. Durante los 131 kilómetros recién estrenados que llegan hasta la frontera con Francia, Niño y Herguido comprobaron que atravesar 30 túneles y 60 viaductos hacía imposible que el tren pudiera alcanzar los 300 kilómetros a la hora. La obra habrá costado 3.700 millones de euros y no será rentable a la luz de los estudios en vigor. Es un fenómeno curioso: el AVEespañol es tan ruinoso como excitante para los políticos.

Rajoy podrá estar tranquilo. Es el cuarto presidente de la democracia que inaugura un tramo de AVE. Él también habrá disfrutado de ese momento, si bien no fue acogido con el calor que merecía la ocasión debido a problemas de otra índole, soberanistas en este caso. Si todo va bien, tendrá otra oportunidad durante el verano cuando bautice el enlace de alta velocidad entre Albacete y Alicante, que conectará con la línea Madrid-Valencia. Allí se sentirá como en casa. Si se unen estas dos inauguraciones a las últimas de José Luis Rodríguez Zapatero habrá que considerar que ni siquiera la más grave crisis económica conocida ha podido con el impulso inversor del tren de alta velocidad, convertido en un icono de la democracia española: podrá haber recortes en Sanidad y Educación, podrán bajar los sueldos de los funcionarios y congelarse las pensiones, pero no habrá impedimentos para este tren, cuya partida para este año supera los 3.000 millones de euros. Rajoy tuvo el miércoles la oportunidad de hacer en su discurso una alusión sobre los presuntos beneficios del AVE. Quiso hacer un juego de palabras que no pasará a la historia: “Si los AVE son raíles de prosperidad también son vías de entendimiento”. Quizá en Alicante, para antes de la noche de San Juan, pueda volver a insistir en aquello de que el AVE vertebra España. Prosperidad y vertebración son términos que han sido utilizados por todos los presidentes, empezando por Felipe González. Incluso José María Aznar llegó a prometer un AVE no más lejos de 30 kilómetros de donde habitara cualquier español. Veinte años después del primer tren de alta velocidad, todos los estudios en vigor lo ponen en entredicho. Pero no hay político conocido en España capaz de decirles a la cara a los ciudadanos de una localidad que no habrá un AVE para ellos.

Entre tanto, Renfe ha seleccionado entre sus maquinistas a aquellos que saben francés. Los veteranos Niño y Herguido no están seleccionados para conducir los trenes que harán el servicio directo a París por esa razón: no saben francés. Aunque conocen perfectamente la máquina francesa (Alstrom), la alemana (Siemens) y la hispano-canadiense (Talgo-Bombardier), aunque dominan las señales y todo aquello que tenga que ver con su oficio, aunque les contemplen más de treinta años de experiencia, el idioma les deja fuera. Será en abril cuando posiblemente Rajoy y el presidente francés François Hollande se junten para inaugurar la línea directa entre Madrid-Barcelona y París, una línea por cierto que apenas les costará un euro a los franceses porque ellos, los impulsores del tren de alta velocidad en Europa, quienes nos han vendido una buena parte de la tecnología que utilizamos, hace años que no inauguran una línea nueva. España tiene en proyecto, si nadie lo impide, 2.300 kilómetros más, cuatro veces más que Japón y ocho veces más que Francia. Ahí están los tramos Olmedo-Zamora, que se acabará en 2014, parte del ramal Burgos-Vitoria y algunas obras en G, entre otros. Está claro que, en términos de alta velocidad, parece que jugamos en otra liga.

Rajoy y Hollande inaugurarán una línea que ya existe, que entró en acción el pasado miércoles 9 de enero en ese tren en el que hacían el reconocimiento de vías los maquinistas Niño y Herguido. Ese día era posible viajar de Madrid a París en ancho europeo y en alta velocidad (salvo un tramo entre Perpiñán y Montpellier). Era un viaje en el que es necesario cambiar de tren en Figueres, hecho que ya no sucederá a partir de abril y que supone el fin del aislamiento peninsular desde que en 1844 se decidió que el ancho de vía español fuera diferente del resto del continente, una peculiaridad que el AVE ha roto.

Visto desde la óptica centralista que ha marcado todo el desarrollo radial del AVE (“el AVE es un metro rápido para Madrid”, se suele decir en otras partes de España), el trayecto es comercialmente insostenible: en el mejor de los casos (a partir de abril) serán nueve horas de viaje, media hora menos que el trayecto ahora mismo. Teniendo en cuenta que para llegar a las cuatro de la tarde a París hay que tomar en Madrid un tren a las seis de la mañana, pueden echar sus cuentas. La otra opción es salir a las 13.00 para llegar a la capital francesa sobre las 23.00. Un autor calificó las últimas inauguraciones de trenes y estaciones como “un viaje a ninguna parte, pero en alta velocidad”. Algo así puede ser este Madrid-París, entre otros, si se interpreta desde el punto de vista de rentabilidad económica o social.

No hay ningún estudio fidedigno realizado por expertos que defienda con un mínimo de entusiasmo la inversión realizada por el Estado en el tren de alta velocidad. Más bien al contrario: los análisis en vigor inciden en un balance decepcionante y ruinoso. Este periódico solicitó a Fomento el nombre de algún experto economista que defienda en sus escritos las inversiones realizadas en el AVE, gestión que ha resultado infructuosa y no por falta de voluntad de Fomento. A falta de nombres propios, la propia página de Adif trata de argumentar así por qué el paso del AVE beneficia a las ciudades por las que pasa: “Sus beneficios se extienden a numerosas regiones españolas gracias a la interoperabilidad entre la red convencional y la red de alta velocidad mediante la tecnología de cambiadores de ancho, que permite a trenes de rodadura desplazable circular por ambas”. La reducción de accidentes de carretera es, también, uno de los factores del beneficio social del AVE, según este texto oficial de Fomento.

La bibliografía negativa es ya contundente. Ejemplos comparativos los hay para todos los gustos. El Madrid-Sevilla (con 20 años de vigencia) suma un promedio de uso de 14.000 pasajeros por kilómetro, algo más que el Madrid-Barcelona (9.000), pero muy lejos del París-Lyon (59.000), el Colonia-Fráncfort (51.000) y no digamos el Tokio-Osaka (235.000). Simplemente para justificar sus costes operacionales, un recorrido debe tener una demanda de entre 6,5 y 8 millones de pasajeros al año y ninguno de los corredores españoles cumple con ese ratio. En el olvido parece haber quedado que no hace mucho tiempo se suspendieron líneas de alta velocidad ridículas (Toledo-Cuenca, por ejemplo) en las que el promedio de pasajeros diarios no alcanzaba la decena. Todavía siguen siendo objeto de culto estaciones como las deGuadalajara y Tardienta, en Huesca, donde hay días en los que nadie toma el tren. Tardienta bajó de los mil habitantes en 2012, pero tiene una estación del AVE. ¿Es este el modelo de prosperidad para vertebrar España?

Estas y otras estaciones formaban parte del plan, que ningún Gobierno cuestionó, para que no hubiera ningún español lejos de una estación del AVE. Formaban parte de dos conceptos clave: vertebración y prosperidad. Todavía seguirán utilizando el verbo vertebrar a pesar de que, 20 años después, los estudios sobre el AVE Madrid-Sevilla demuestran que no hubo alteraciones sustanciales ni de población ni de viviendas ni de industrias en aquellas localidades que tuvieron el beneficio de una estación. Ciudad Real tuvo un incremento de población del 10,9% entre 1991 y 2001 cuando Albacete (también en Castilla-La Mancha) tuvo un crecimiento del 14,5% sin estación de AVE hasta esa fecha. Respecto al incremento de viviendas tampoco hubo repercusión: 32,9% en Ciudad Real por 30% en Albacete. Solo el turismo (en Córdoba y Sevilla) se vio afectado favorablemente “y solo los primeros años”, apunta el profesor Daniel Albalate, de la Universidad Autónoma de Barcelona, algunos de cuyos estudios sobre el AVE han sido más difundidos. Uno de sus trabajos lo realizó junto al profesor Germà Bel, un economista que fue diputado socialista en Cataluña y que es un experto en infraestructuras muy crítico con la obra pública en España. Su libro España capital París. Origen y apoteosis del Estado radial(Destino, 2010) es ya una obra de referencia donde pone de manifiesto los excesos en obras faraónicas y esa tendencia tan española a proyectar obras sin el más mínimo estudio de impacto económico.

“No encontrará ningún economista que esté a favor de las inversiones que se han realizado en alta velocidad”, señala Albalate. “Si acaso puede ser que algún ingeniero, aunque los beneficios tecnológicos se los han llevado franceses y alemanes. Un grado de conocimiento y de experiencia sobre la gestión sí que tenemos: como somos los que hemos explotado más kilómetros en el mundo hasta que nos han superado los chinos, pues experiencia tenemos. Eso es demasiada poca generación de riqueza para tanta inversión”.

La apuesta hacia la alta velocidad ha tenido también otras víctimas en aras de la prosperidad, como las líneas convencionales y el transporte de mercancías, este último de gran repercusión económica y ecológica: solo el 3,8% de las mercancías se transportan en España por vía férrea, un porcentaje muy lejano del 22% alemán o del 18% de la media de la Unión Europea. Las vías de alta velocidad impiden el uso mixto y están diseñadas exclusivamente para el transporte de pasajeros, una decisión que otros países evitaron. Hacer vías de uso mixto permite velocidades de entre 180 y 250 kilómetros a la hora (la denominada velocidad alta). “Con la opción de la alta velocidad se genera además un efecto regresivo, porque se terminan eliminando líneas regionales. Se ha terminado haciendo un medio de comunicación para un pasajerobusiness”, señala Albalate. O se gastan miles de millones de euros para ganar un cuarto de hora en un viaje.

El Estado habrá gastado más de 46.000 millones de euros en infraestructuras de alta velocidad en los últimos veinte años, pero la factura final no ha sido calculada todavía. El coste de amortización de las obras públicas en España es creciente, de tal manera que, como si de una hipoteca se tratara, se paga poco los primeros años y bastante más según pasa el tiempo. Esa forma de pago en tiempos de burbuja económica explica algunos de los problemas de España con el déficit. Albalate utiliza una metáfora para describir los beneficios que ha tenido el AVE en España: “Ha sido como construir una infraestructura en el desierto”.

El tramo Barcelona-Figueres, recién inaugurado, permite al viajero visualizar las obras inacabadas de estaciones que no se sabe cuándo se inaugurarán, como son las de El Prat y la propia de Girona. Ana Pastor, ministra de Fomento, anunció hace unos meses el final de las estaciones monumentales (un acompañamiento del AVE hasta la fecha) y la revisión de todos los presupuestos en marcha. Pastor acuñó un término novedoso, “el principio de las inversiones sostenibles y las soluciones realistas”, principio bajo el cual se ponen en revisión los 700 millones de euros presupuestados para realizar 24 estaciones. Hay anunciado un plan de racionalización para 12 años que estará terminado hacia finales de este año. ¿Será ese el momento en el que un Gobierno de Rajoy se atreva a publicar qué ciudades se quedarán sin AVE?


sábado, 10 de noviembre de 2012

Fomento prepara un recorte de más de 1.000 trabajadores para RENFE y Adif

El Ministerio de Fomento quiere que Renfe y Adif sean rentables lo antes posible. Con ese objetivo, el departamento que dirige Ana Pastor anunció el verano pasado la supresión de numerosas líneas de media distancia, un hecho que se va a traducir enun ajuste de empleo de entre 1.000 y 2.000 personas en 2013. La compañía pretende llevarlo a cabo mediante bajas voluntarias para los empleados de más de 55 años.

Fuentes próximas a Renfe han confirmado los planes para adecuar la plantilla al “escenario de la nueva liberalización”, ya que a partir de julio de 2013 el negocio del transporte de viajeros se abrirá a la competencia. Por tanto, el Ministerio de Fomento considera que se deben “analizar las cargas de trabajo y recursos humanos, junto con su redistribución”. Una necesidad que viene forzada por los primeros estudios internos realizados en Renfe sobre la ineficiencia de numerosos servicios del grupo ferroviario.

Según fuentes conocedoras del plan, la idea es promover la salida voluntaria de una media de 1.500 empleados, la gran mayoría de Renfe y otra parte de Adif. De hecho, esta última sociedad pública ya ha reconocido que debe recortar cerca de un 20%, unos 215 trabajadores, de los 894 empleados que atienden el servicio de venta en taquilla por el aumento de la comercialización de billetes por Internet.

La plantilla de ambos grupos públicos asciende a cerca de 28.000 personas, con un reparto casi equitativo tras la segregación de ambos servicios –Adif, infraestructuras y Renfe, servicios- en 2005, una plantilla que ahora se incrementará en casi 1.800 personas por la integración de FEVE, que aportará 1.026 empleados más a Renfe y 797, a Adif. Las dos compañías quieren aprovechar la integración de esta filial que gestiona los trenes de vía estrecha para recortar costes de personal lo antes posible.

Fuentes cercanas a Renfe aseguran que cualquier cambio en la política laboral se hará “siempre de acuerdo con los sindicatos y de forma amistosa”. Por eso, quiere aprovechar las actuales negociaciones para la renovación del convenio colectivo para presentar ese plan de bajas. Fuentes oficiales de la compañía han negado que haya ningún plan para ajustar la plantilla. Sin embargo, al mismo tiempo han reconocido que están negociando con los representantes sindicales cómo adaptar dicha plantilla al futuro de la empresa. El Ministerio de Fomento no ha respondido a la llamada de este medio.

Liberalización y menos trenes

El ajuste está previsto que se concrete a finales de año cuando Renfe presente al departamento de Ana Pastor el programa de cierre de líneas ferroviarias y de servicios que Fomento le pidió antes del verano. En aquella presentación, la titular de la cartera de infraestructuras justificó el cierre de rutas de media distancia "por no ser rentables, ni económica ni socialmente". El Gobierno, en el marco del Real Decreto Ley de liberalización del sector, abrirá a la competencia el transporte de viajeros en tren a partir del 31 de julio de 2013. En ese momento, otros operadores podrán competir con RENFE en la prestación de servicios que hasta ahora solo realiza la operadora.
Fomento considera que la oferta ferroviaria actual se ha quedado desfasada y es necesario "adaptarla a la realidad". Según el Ejecutivo, un total de 52 trenes de media distancia convencional (regionales) circulan con una ocupación media inferior al 15% de su capacidad y 176 estaciones de tren y apeaderos apenas tienen un viajero diario. "Hay líneas de AVE preparadas para que pase un tren cada cinco minutos, en las que apenas circula uno cada media hora", explicó en julio Pastor.
Lo que el Gobierno llama “racionalización” se justifica por las pérdidas de más de 600 millones de euros que registran Renfe, Adif y FEVE, entidades que tienen una deuda de más de 20.000 millones de euros. Solo la primera tiene unos números rojos de 214 millones, después de que una auditoría interna los elevase desde los 100 millones iniciales.
La situación es similar a la de Aena, donde Fomento también ha metido la tijera. Primero, con el cierre parcial de aeropuertos, y segundo, con un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para 1.600 empleados sobre una plantilla de 15.000.

EL CONFIDENCIAL



lunes, 17 de septiembre de 2012

Dividir Adif en dos empresas, una para el AVE y otra para el ferrocarril convencional

El Gobierno estudia dividir Adif, ente público titular y gestor de la red ferroviaria, en dos sociedades, una para las líneas de Alta Velocidad y otra para el ferrocarril convencional, según informaron a Europa Press en fuentes del sector.

La reestructuración del ente público dependiente del Ministerio de Fomento tendrá que estar lista antes de fin de año, dado que su objetivo es cumplir con las nuevas normas de contabilidad europeas que entran en vigor el próximo mes de enero y evitar que parte de la deuda de Adif pase a contar para el cálculo del déficit público.

En la actualidad, este ente público cuenta con un pasivo de 14.600 millones de euros, en su mayor parte asociado a la promoción y construcción de líneas AVE.

Así, la nueva sociedad de vías AVE asumirá gran parte de la actual deuda de Adif. Como esta filial obtiene del mercado, y no de dotaciones públicas, más del 50% de sus ingresos, evitará que este pasivo compute para el déficit del Estado.

La otra compañía en que se segregará Adif se encargará de los activos relacionados con el ferrocarril convencional, y el resto de la deuda, que es sustancialmente inferior a la vinculada al AVE, según detallaron dichas fuentes.
ENTE PÚBLICO DE SIETE AÑOS.

Adif se constituyó en enero de 2005 de la fusión de las infraestructuras del antiguo monopolio público Renfe y las líneas AVE que construía el extinto GIF, y actualmente cuenta con 13.249 empleados.

En materia de Alta Velocidad gestiona los 2.926 kilómetros de líneas AVE que ya están en explotación. Además, tiene otros 1.500 kilómetros de Alta Velocidad en construcción y 900 kilómetros más en fase de estudio o proyecto.

Al estar encargado de construir y gestionar el AVE, Adif es uno de los principales promotores de obra pública. De hecho, en sus siete años de historia ya ha invertido 39.500 millones de euros en Alta Velocidad.

Además, gestiona 11.096 kilómetros de líneas de ferrocarril convencional, 1.566 estaciones de tren (30 de ellas AVE) y los 16.130 kilómetros de red de fibra óptica que se extiende a lo largo del tendido ferroviario.
EN PLENA LIBERALIZACIÓN.

La compañía que preside Enrique Verdeguer deberá acometer este proceso de segregación paralelo al de reestructuración del sector ferroviario aprobado en julio con el fin de abrir a la competencia el tráfico de viajeros en tren en julio de 2013 y mejorar la eficiencia y competitividad de este modo de transporte y las empresas públicas que lo prestan.

En virtud de este plan, el Gobierno suprimirá, también antes de que acabe el año, el operador de vía estrecha Feve y repartirá sus activos, negocios y personal entre Renfe (en el caso de los trenes y la prestación del servicio) y Adif (las líneas y las estaciones).






Suprimir Renfe como matriz, propuesta de Competencia

La Comisión Nacional de Competencia (CNC) considera que Renfe debería desaparecer como sociedad matriz una vez concluya su prevista reestructuración en cuatro sociedades filiales, cuyo capital recomienda abrir a la entrada de socios privados que cuenten con capacidad de gestión.

Estos socios privados deberían además ser distintos para cada una de las sociedades en las que la operadora pública segregará sus distintos negocios (viajeros, mercancías, talleres y alquiler de trenes), "para evitar intereses cruzados".

Así lo indica la CNC en el informe que ha elaborado sobre el plan de reestructuración del sector ferroviario aprobado el pasado mes de julio por el Gobierno con el fin de mejorar la eficiencia de este transporte.

Este plan fija para julio de 2013 la apertura a otros operadores del transporte de viajeros en tren y contempla la reestructuración de Renfe en cuatro sociedades filiales al 100% de la operadora pública, para preparar a la operadora pública ante dicha liberalización.

No obstante, en su análisis sobre esta reforma, Competencia apunta a la "completa desaparición de Renfe como empresa matriz" de las cuatro filiales y que estas firmas pasen a SEPI como empresas "efectivamente independientes".

Además, sugiere "la entrada de socios privados con capacidad de decisión operativa, con la participación en el capital que se considere", en cada una de estas empresas filiales.

La CNC ve "insuficiente" la segregación en filiales de Renfe que propone la ley. Por tanto, estima necesario garantizar que cada una de ellas sean independientes no sólo "formalmente, sino también contable y funcional", sobre todo la que se dedicará a alquilar trenes a otros potenciales operadores, dado que "la escasez de material rodante puede constituir una barrera de entrada para nuevos operadores".
DEJAR DE DEPENDER DE FOMENTO.

Además, con sus propuestas, la Competencia busca también "eliminar" el "problema" que, a su juicio, plantea la vinculación de Renfe con el Ministerio de Fomento, actual regulador del sector.

En su informe, el organismo que preside Joaquín García-Bernaldo de Quirós "valora positivamente" la "voluntad liberalizadora" del plan. No obstante, muestra sus "reservas" ante el hecho de que se haya planteado a través de un Real-Decreto Ley, y señala que aborda una reforma "parcial sobre un sector que necesita una profunda revisión".

En su opinión, "no aborda elementos regulatorios de calado para que la liberalización y competencia sean efectivas", entre los que cita la eliminación de las "ventajas" que considera Renfe aún tiene sobre el resto de operadores. La principal de estas ventajas es la denominada "cláusula del abuelo", su derecho a seguir explotando la capacidad de red con que cuente en el momento de la liberalización.

EUROPA PRESS





viernes, 14 de septiembre de 2012

Renfe: mejor un tren vacío que barato

La ministra de Fomento ofreció hace pocas semanas una serie de datos estremecedores sobre la situación de Renfe: líneas que no tienen ocupación, estaciones en las que no ha subido ni bajado un viajero en meses, servicios bajo mínimos. Nadie en los últimos años ha tenido el menor interés en abordar el problema de la gestión del operador público de ferrocarriles, generando el caos en el que nos encontramos.

Dejando de lado mil aspectos cuestionables de la compañía (política de personal, marketing, gestión de flota o de red), que merecerán otros análisis, me centraré en cómo la empresa pública opera, a día de hoy, 2012, su oferta de plazas, cómo gestiona comercialmente su producto.

Es un principio conocido que en el transporte, como en la hostelería, la plaza que no se vende es una plaza perdida. Más que un principio, es una obviedad: en otras actividades, el producto que no se vende hoy, se almacena y se puede colocar mañana. Pero en este negocio, una vez que el vehículo parte con un asiento vacío, hemos perdido el producto. Por eso, desde hace ya muchos años, los responsables comerciales han diseñado políticas de gestión que les permiten determinar a qué precio lograrían captar esos clientes adicionales. Y tienen medido con precisión hasta qué punto pueden bajar un precio sin dañar su producto general. Por poner ejemplos concretos: si un asiento de tren entre Barcelona y Valencia a las 12 de la mañana no lo vendemos, hay que determinar a qué precio sí se ocuparía. Y después ver cuántos de los pasajeros que viajan más caro a las 8 o a las 9, se desplazarían a esa franja. De esta forma, podemos hacer una gestión de nuestra oferta, flexible.

Estas técnicas son bien conocidas bajo el nombre inglés “yield management”. La aviación, donde primero se puso en marcha este mecanismo, nos ha dado toda clase de lecciones en este sentido. Hoy la pregunta de qué vale un vuelo entre Madrid y París no tiene sentido, porque depende de la hora, de la compañía, del aeropuerto, del día de semana y del mes. Todos los precios varían intentando lograr el mejor resultado para la compañía. Lo mismo ocurre con los hoteles. Todo depende de la demanda general en el entorno.

No en Renfe. Nuestra compañía sigue atornillada a la historia. Los precios son fijos. Hoy creo que ya no se publican en el Boletín Oficial, pero sí en la ventanilla, firmados “La Gerencia”. Vale lo mismo un trayecto a las 8 que a las 12, el lunes que el sábado, con un partido de fútbol que un día anodino. Antes permitir que los trenes viajen vacíos que trabajar en desarrollar este modelo. Estos días subió el IVA y la compañía, como si nada, anuncia que sube las tarifas como toca. Sin embargo, en varios países europeos los trenes también se venden a precios variables. ¿Qué cuesta Bruselas-Londres? Nunca se sabe exactamente, depende de muchas cosas, sobre todo de la demanda. Y, por supuesto, en el mercado británico, el precio de Londres-Edimburgo varía desde las 17 a las 200 libras, dependiendo de mil circunstancias.

Estas técnicas no buscan complicar la vida a la gente, sino incorporar nuevos viajeros al sistema, para que suban al tren en lugar de hacerlo al coche, para atraerlos, para seducirlos. En lugar de que el asiento vaya vacío, captamos un pasejero al precio más alto que se pueda. Y después hay que echarle imaginación para aprovecharse de él, para intentar venderle más cosas.

Lo de cobrar a las 12 de la mañana el precio de las 8 es echar al viajero. A las 8 los pasajeros tienen un perfil, a las 12, no. Adaptar el precio es ajustarse a la realidad, a los perfiles, a las necesidades, al mercado. No es igual un hombre de negocios que un estudiante, que un turista, que un jubilado que no tiene nada que hacer.

Pero esta gestión sutil, compleja, rigurosa, que ya se lleva a cabo en muchos países del mundo, no está al alcance de nuestra compañía ferroviaria. Algo se ha avanzado, pero poco, muy poco. Hoy ya no todos los billetes cuestan igual, pero en la mayor parte de los trayectos nada ha cambiado. Aún en muchas áreas estamos a años luz de una gestión moderna, eficiente, óptima. Y esta es sólo una de las razones por las que los trenes van vacíos. No sabemos qué es el marketing, ni la comercialización. Sabemos pegar un cartel con las tarifas y a esperar al viajero. Ni con la gasolina a 1.70 el litro conseguimos vender una Renfe que tiene una mentalidad anclada en los cincuenta.

Pero para esta ministra, como para todos los anteriores y probablemente los siguientes, es más simple suprimir servicios que gestionar. Lo otro es mucho trabajo que, además, no abre telediarios.